sábado, 10 de diciembre de 2011

Inspirada y sin afán

Ya el cometido principal de este blog no se logró, pero tampoco fue tan malo. No había terminado de escribir la primera entrada cuando O., mi esposo, se dio cuenta de la existencia del mismo. Así de mala soy para ocultar cosas. Soy, como diría cualquiera que me conozca, totalmente transparente. Soy casi incapaz de engañar u ocultarle cosas a alguien, mejor dicho, en mí se aplica el sentido total del dicho: "Más rápido cae un mentiroso que un cojo"
Por eso mis compañeros en la universidad se dan cuenta de que no como, así les diga lo contrario, se dan cuenta de que las cosas no andan bien en mi mente, aunque aparente ser feliz; otra cosa es que les importe, pero igual, le importo a muy poca gente. Y como no puedo decírselo a nadie, abro un blog, además porque escribir un diario me parece levemente cursi y siempre soy super desorganizada con los papeles y algún día alguien puede terminar por encontrarlos. ¿Quién? Pues ni idea, porque, repito, a nadie le importo, así que así fuera la señora de la limpieza quien encontrara un eventual diario mío, le valdría hongo y cuando mucho lo dejaría en su lugar.

Hablando de mis amigos, anoche decidimos hacer la tercera versión de Ladies' Night, y aunque realmente no sé en qué terminó, al parecer fue un completo desastre:

Primero: Invitadas: G., N., M., K., A., y Camila* la organizadora oficial de los Ladies' Night. Sí. ¿han escuchado alguna vez ese "merengue" que dice: Soy un hombre divertido[...]? Bueno, dejémoslo en que si fuera hombre la cancioncita me vendría como anillo al dedo. Y no porque sea divertida (bueno, también) pero digamos que si hiciera un test de esos que mandan en cadenas y preguntaran las frases más mencionadas por mí serían:
- ¿Qué vamos a hacer?
- ¿A dónde vamos?
- Yo opino que podemos hacer una vaca

Und so weiter und so fort...

En fin, siguiendo con el cuento de la Ladies' Night, empecemos con que empezó mal, es decir: tarde. Mientras una de las reglas principales de un evento como estos es que lo más importante es que comience muy, pero muy temprano (digamos a la salida de clase, entre la 1 y 4 pm a más tardar) el de anoche empezó después de las 8. Y una muy mala idea: Vamos a la Primera de Mayo. No es nada personal en contra de este sitio, incluso yo estuve de acuerdo en ir allá, pero otra de las reglas de una reunión exitosa con amigos dice: " Jamás se irán a un sitio al que deban acceder en un medio de transporte"

Para no hacer más largo el cuento, llegamos a la mencionada calle, entramos a unos 5 sitios distintos y salimos por mentirosos:

Escena no. 1: Sigan, sigan a xxx bar, hay barra libre para las niñas toda la noche, trago de cortesía (?) show de striptease, está repleto el bar. - No entiendo, si hay barra libre, uno para que *** quiere un trago de cortesía? - Obviamente nada de lo anterior solía ser cierto. Hasta que dimos con uno, no era una gran maravilla, pero al menos nos dieron el trago de cortesía y la pola era barata.

Charlamos, bailamos y G. levantó... fué la única a la que le cayó algo, porque el resto de nosotras no tenemos la buena suerte para que nos caiga ni un rayo. (Con lo gorda que estoy no levanto ni polvo). Resulta que el levante de G. era el dueño del bar, quien empezó a llenarnos de trago, pero resulta que mi hígado ya no es el de antes además un ayuno 3 días...mortal...y ahora con 5 cervezas que me habia tomado en el transcurso de la noche, estaba que no daba más. Y así, bastante fracasada fue la Ladies' Night de anoche. A O., mi esposo, obviamente no le gustó ni 5 y hasta hoy está... dejémoslo en "disgustado"

Y ahora, después del tradicional guayabo y una comida en Crepes (sí, sí, rompí mi maldito ayuno), estoy arreglando un libro que tengo que leer para entregar un informe.

Creo que es todo.

martes, 13 de septiembre de 2011

EL RENACER DE CAMILA

¿Por qué quiero volver a abrir mi blog? Porque quiero reencontrame con ANA y MIA. Volver a ser una princesa. Volver a mis 45 kilos. Camila no es mi nombre real. Me gusta más así, más anónimo, sin nadie que me pueda juzgar ni señalar en las calles y evitar ser el tema de conversación en las fiestas. Me gusta que hablen de mí; que la gente me conozca, pero así es mi vida, una eterna rivalidad entre lo que odio y lo que amo. Es posible que en un minuto sea la persona más extrovertida del planeta, pero al minuto siguiente quiero que me dejen sola y encerrarme en mi casa. Quiero y no quiero.
Una máscara ante cada persona que me rodea, como toda ana que se respete.
Peso 75 kilos. Tengo 2 hijos. Martin y Sofia. Son mi adoración pero por dedicarme a ellos me he descuidado muchísimo. Ellos no tiene la culpa Sólo yo. Siento que mi esposo O. me detesta porque soy una pinche gorda horrenda. Aquí les dejo una foto para que sepan cuando yo era una verdadera princesa. Las de este año me averguenzan así que disculpen por no mostrarlas.