lunes, 30 de abril de 2012

Katastrophal!!!

Juré que jamás iba a pesarme en las noches. Un simple consejo que me dieron en el gym y lo aplico como palabra sagrada es: No te peses después de haber hecho ejercicio porque tus músculos están inflamados y pesas más. Lo mejor es pesarse al levantarse y después de haber ido al baño. Lo juré, y ahora que lo hice me quiero morir, estoy pesando 65 kilos!!! Pero cómo coños?? Si ayer en la mañana pesé 63?? Será todo lo que comí:

Recuento de lo que comí ayer:

Desayuno: (Una porquería)
1 taza de Mocaccino sin leche
1 salchicha (no cualquier salchicha: una gigante, que parecía un chorizo) 170 kcal
1 arepa con queso (ni idea cuantas kcal, pero le pongo que unas 200)
Salsa de queso para la salchicha: 30 kcal por cuchara

Espero haber podido vomitarlo todo.

Almuerzo:

La maldita idea de llevar almuerzo al trabajo. La Camila anoréxica dice: Si no llevas plata ni comida al trabajo, simplemente no podrás comer en todo el día. La Camila gorda dice: Te vas a morir de hambre, tienes que trabajar todo el día y si no llevas ni plata ni almuerzo te vas a desmayar.

No sé porqué le sigo haciendo caso a la maldita Camila gorda de la que me quiero librar. Por su culpa llevé  lo mismo que desayuné pero peor:

2 salchichas gigantes: 340 kcal
1 arepa: 200 kcal aprox.
Salsa de queso: 60 kcal (2 cucharadas)
Dos vasos de agua de hierbas, cada una con un sobre de azúcar: 100 kcal

Y llegué a mi casa. Y apenas abrí la puerta de mi habitación, lo primero que vi fue la pesa. Corrí a quitarme la maleta de los hombros, la chaqueta y me subí sin pensarlo dos veces. Cuando veo que pasa el 65 me quedé inmóvil: 65 kg. 65 malditos kg!!

Ya ni siquiera puedo vomitar: me duele la garganta a la altura de las amígdalas y no sé si sea gripa o de tanto vomitar. Me asusta y me duele.

Quiero dormir para siempre o morir.